«El Imperio español se desangró para proteger a los nativos mientras el inglés esclavizaba a los africanos»
Aunque a día de hoy Edward Colston es recordado como un filántropo que donó parte de su fortuna, la realidad es que parte de sus riquezas las obtuvo traficando durante el holocausto africano Trabajó en compañías comerciales en Londres, realizando lucrativos negocios . En 1680 pasó a formar parte de la Royal African Company, que tenía el monopolio del comercio de oro, marfil y esclavos desde 1662, abandonando su relación con dicha compañía en 1692
Sin embargo, lo que se suele obviar es que este supuesto héroe británico se hizo rico tras esclavizar aproximadamente a 100.000 hombres, mujeres y niños africanos de la mano de la «Royal African Company». Todos ellos, sin excepción, fueron obligados a vivir hacinados durante semanas en buques que tenían órdenes de arribar hasta las colonias del Nuevo Mundo. Y, como era de esperar, muchos de ellos se dejaron la vida en el trayecto.Por desgracia, y tal y como afirma el escritor Borja Cardelús a ABC, Colston es solo uno de los muchos negreros que se hicieron ricos a costa del «genocidio africano»: «Los grandes palacios ingleses están levandos con al sangre de los negros». El autor lo sabe bien ya que en su última obra (« La civilización hispánica» -Edaf, 2018-) se adentra en las diferencias entre el colonialismo británico y el español. «La Leyenda Negra ha castigado a nuestro país, pero ha perdonado a los ingleses, los verdaderos artífices de esta práctica» ara ser más concretos, cuando este marino rondaba los cuarenta se unió a la «Royal African Company» («Compañía Real Africana»), una organización que transportaba esclavos deade África hasta las colonias británicas ubicadas en el Nuevo Mundo para que trabajaran de sol a sol. Pertenecer a este grupo era todo un privilegio ya que, como señala el historiador Kenneth Morgan en su obra « Cuatro siglos de esclavitud trasatlántica», «el parlamento inglés le había otorgado un acta de constitución […] garantizándole el monopolio para realizar la trata de esclavos inglesa entre África y las Américas».La trata de personas fue de tanta importancia para los británicos que la mismísima «Royal African Company» llegó a admitir en una misiva que, sin esta práctica, todo el sistema colonial habría acabo en desastre. «Los esclavos son enviados a todas las plantaciones americanas de Su Majestad, que no podrían subsistir sin ellos», señalaron.
Durante doce años, de 1680 a 1692, Colston sirvió a la «Royal African Company» como inversor principal, gerente y vicegobernador. En ese década, envió a miles y miles de hombres, mujeres y niños hasta las colonias establecidas en Jamaica o Barbados. A su vez, esta empresa británica pudo beneficiarse, por real decreto de la monarquía inglesa, del dinero que le suponía vender africanos en los puertos de los futuros Estos Unidos de América.¿Cuánto podía ganar Colston por cada uno de los hombres, mujeres y niños que vendía en las colonias? La cifra concreta la desvela Reyes Fernandez Duran en su libro « La Corona española y el tráfico de negros: del monopolio al libre comercio». En el mismo, señala que «entre 1670 y 1680 el precio de un esclavo de buena salud en la costa africana podía estar en torno a las 3 libras esterlinas» y que, posteriormente, los entregaban en Barbados por unas 15 y en Jamaica por unas 16. «La “Royal African Company” Uno de los últimos estudios lo han aportado los miembros del « Bristol Radical History Group» tras recopilar las investigaciones y los datos publicados a lo largo de los siglos sobre este tema. En sus palabras, «las cifras más conservadoras afirman que fueron embarcados unos 84.500 africanos». A su vez, creen que arribaron hasta su destino un total de 65.200, lo que deja un total de 19.300 fallecidos durante el viaje «desde 1680 hasta 1692».
Además de este 23% de muertos durante el duro viaje (en el que los esclavos eran hacinados en las bodegas de los buques para ahorrar espacio), las cifras totales tampoco son demasiado benévolas con Colston. Según la investigación del «Bristol Radical History Group», del total de personas trasladas un 14,4% eran niños de menos de 10 años, un 14,8%adolescentes y un 37,3%, mujeres. Los investigadores incluso se atreven a hacer una estimación de las riquezas que la «Royal African Company» habría obtenido. El resultado es escalofriante: unos 35 millones de libras actuales.Tras enriquecerse, Colston vendió todas sus acciones de la «Royal African Company» a finales del siglo XVII y se retiró a una casita ubicada en las afueras de Londres. Lo hizo a tiempo, pues para entonces ya había comenzado la decadencia de esta organización. «El 1689 se despojó a la “Royal African Company” de su monopolio de comercio en las costas africanas. […] A partir de esa fecha cualquier comerciante británico podía viajar a las costas africanas a comprar esclavos, solo debía abonar a la corona un 10% del total de las exportaciones que sacaba de Inglaterra para la compra de productos necesarios para intercambiarlos por esclavos en las costas africanas»,
España no aceptó ni toleró la esclavitud en sus territorios americanos. El problema es que, tras la derrota en conflictos europeos como la Guerra de los Siete Años, Inglaterra nos impuso en las capitulaciones obligaciones como aceptar el llamado “asiento de negros”. Es decir, la facultad para incorporar esclavos en nuestras colonias de América.Que España no era partidaria de la esclavitud se puede ver particularmente en territorios como Cuba. Bajo dominio peninsular, en esta región apenas había negros. Sin embargo, durante el año en que Inglaterra fue soberana de la zona aumentaron exponencialmente los esclavos. Florida es otro ejemplo, allí estaba prohibida la esclavitud e incluso se creó un fuerte para proteger a todos los esclavos que acudían a la zona para huir de los negreros ingleses .La cifra total de la esclavitud africana, la mayor tragedia humana y el mayor genocidio de la historia, asciende a 40 millones de personas. La mayoría de ellas fueron trasladadas por Inglaterra, Holanda y Portugal en condiciones penosísimas. Fue una época terrible de la que Inglaterra ha salido demasiado airosa. Todas esas concepciones pasaron a las Leyes de Indias, que eran absolutamente proteccionistas con los indios y los esclavos. El codigo del esclavo español, de hecho, era muy superior al de otros países. Para nuestro país siempre fueron personas, y no objetos (algo muy revolucionario para la época).
Si observamos el mapa de la negritud podemos observar que en las zonas españolas hay muy pocos negros. En cambio, los negros estan concentrados en las zonas holandeses e inglesas (Jamaica, Barbados...) No hay apenas negros en México, Argentina o Chile. España podría haberlos llevado hasta allí, pero prefirió que prevalecieran sus derechos. Esas son las cosas asombrosas de la leyenda negra que se ha creado contra España y la leyenda blanca que se han fabricado los ingleses. La realidad es que nuestro país llegó al Nuevo Mundo para elevar el nivel cultural y religioso de los nativos. Aunque se desangró a nivel económico, España creó misiones para educarles, capacitarles y enseñarles oficios. Gracias a eso, en muchas regiones de EE.UU. los nativos han sobrevivido. Por el contrario, los grandes palacios ingleses están levantados con la sangre de los negros.

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