No surgieron en un gran teatro, ni en la mente de un compositor genial entre instrumentos dorados. Su origen está en un canto antiguo, escrito por Pablo el Diácono, dedicado a San Juan Bautista. Un himno humilde, pero con un secreto escondido en su primera línea: UT queant laxis REsonare fibris MIra gestorum FAmuli tuorum SOLve polluti LAbii reatum Sancte Ioannes. Cada verso comenzaba con una sílaba distinta. Y cuando Guido d’Arezzo, en el siglo XI, buscaba una forma de enseñar música de manera clara y precisa, vio allí un patrón perfecto. Con esas sílabas creó el sistema que aún usamos para cantar y leer melodías. Un detalle curioso: originalmente era UT, no DO. Pero en 1600, Giovanni Battista Doni decidió cambiarlo por DO porque era más fácil de pronunciar, más abierto, más musical. Así nació el lenguaje universal de la música: no en un laboratorio, ni en una corte imperial, sino en un himno medieval que los monjes jamás imaginaron que cambiaría al mundo. Cada canción que escuchamos ...
«El Imperio español se desangró para proteger a los nativos mientras el inglés esclavizaba a los africanos»
Aunque a día de hoy Edward Colston es recordado como un filántropo que donó parte de su fortuna, la realidad es que parte de sus riquezas las obtuvo traficando durante el holocausto africano Trabajó en compañías comerciales en Londres, realizando lucrativos negocios . En 1680 pasó a formar parte de la Royal African Company, que tenía el monopolio del comercio de oro, marfil y esclavos desde 1662, abandonando su relación con dicha compañía en 1692 Sin embargo, lo que se suele obviar es que este supuesto héroe británico se hizo rico tras esclavizar aproximadamente a 100.000 hombres, mujeres y niños africanos de la mano de la «Royal African Company». Todos ellos, sin excepción, fueron obligados a vivir hacinados durante semanas en buques que tenían órdenes de arribar hasta las colonias del Nuevo Mundo. Y, como era de esperar, muchos de ellos se dejaron la vida en el trayecto.Por desgracia, y tal y como afirma el escritor Borja Cardelús a ABC, Colston es solo uno de los muchos negre...