Vas descubriendo que, a pesar de lo fabuloso del relato, se torna en operatividad real. Cuando debe ser, y estar en sí mismo un relato, con relatos de esos relatos, en el predominio de la ficción. Es decir, no es la narración o la descripción de la realidad, o al menos esa era la intención. Pero va el trazado echando cuerpo de crónica de una realidad descrita. Más, si no fuese el agregado estimulante de la imaginación y el suave empuje de la supuesta exageración, a primera vista; estaríamos pues saliendo del tiesto de intento literario, pasando a ser historia relatada, y no: ¡¡¡hay que echarle un poquito de temeridad al interpretar lo relatado!!! De la fabulación, pasamos a las memorias y las entrelazamos. Que la relación, la trayectoria en sí, aparenta acabar en lo real. Sin duda se nos torna la ficción una parte importante de la realidad. Será por eso que inspira la inercia como un peligro, desembocando en potentes motores tan apabullantes: que termina en propulsión y se impone a la ...
Abril de 1945. El Tercer Reich se desmoronaba---Sus palabras eran tan horribles que al principio la emisora dudó en transmitirlas.
Abril de 1945. El Tercer Reich se desmoronaba, pero en medio del caos ocurrió algo insólito. Un oficial alemán se presentó ante los británicos con una propuesta inesperada: no era rendición, tampoco combate, sino una tregua. Habló de un campamento atestado de tifus y otras enfermedades. Si esas epidemias escapaban de los muros, no solo los prisioneros morirían, también soldados y civiles británicos estarían en peligro. Los británicos enviaron patrullas para comprobarlo. Lo que hallaron era real. El 12 de abril, acordaron crear una zona neutral de cuarenta y ocho kilómetros cuadrados. No se dispararía. Los guardias alemanes permanecerían hasta que llegaran los británicos y luego regresarían a sus líneas. Era un pacto extraño, pero necesario. Tres días después, las tropas aliadas entraron en Bergen-Belsen. Eran hombres curtidos en combate, pero nada los había preparado para aquel espectáculo. Sesenta mil prisioneros famélicos, apenas sombras humanas. Trece mil cadáveres insepultos, amont...