En Madeira existe un baile que nació del dolor de los canarios esclavizados. Y casi nadie lo sabe. NOTA ADJUNTA QUE RESPALDA ESTA APORTACIÓN: Jose Antonio Dos Santos Fui por muchos años bailarín, director y ensayador de Grupos Folclóricos Madeirenses en Venezuela y Curaçao. Este baile es justo de la Freguesia (pueblo) de mis padres PONTA DO SOL en la isla de Madeira, siempre lo ensaye y fui muy estricto con su danza original. Es un baile que debe ser bailado muy agachado, brazo sobre la frente, mirada al suelo ( acto de sumisión de los esclavos a sus dueños ) pasos arrastrados por el peso de los grilletes y nunca verse las parejas cara a cara. Llevé este baile desde Curaçao a la Casa Portuguesa de Maracay Venezuela en Septiembre de 1998 en las fiestas de las Vindimias, fecha del aniversario del Grupo Folclórico AMIZADE de esta Casa Portuguesa. En esa oportunidad lo pudimos representar todo el grupo bailando encadenados todos los bailarines tal como fue su origen como ...
En el verano de 1518, la ciudad de Estrasburgo, entonces parte del Sacro Imperio Romano Germánico, fue escenario de uno de los episodios más enigmáticos y desconcertantes de la historia europea: la llamada “Epidemia de baile”, un brote de lo que los cronistas denominaron coreomanía o “locura danzante”. Todo comenzó con una mujer, Frau Troffea, quien una mañana salió a las calles y comenzó a bailar sin música ni motivo aparente. Su cuerpo se movía sin control, como si una fuerza invisible guiara sus pasos. Los vecinos la observaron con desconcierto, pero al día siguiente, otros se unieron a su extraño frenesí. En menos de una semana, decenas de personas bailaban junto a ella, exhaustas, deshidratadas, sin poder detenerse. Para finales del mes, las crónicas registraron cerca de 400 bailarines, todos atrapados en un trance colectivo. Las autoridades locales, convencidas de que la única cura era dejar que el fenómeno siguiera su curso, contrata...