Por primera vez en la historia, un país está bombeando agua de mar desalinizada a un lago natural de agua dulce, ¡y está sucediendo aquí mismo en Israel! El proyecto se puso en marcha discretamente el 23 de octubre, enviando agua desalinizada a través del arroyo Tsalmon y el manantial Ein Ravid, restableciendo el caudal en zonas que habían estado secas durante años. Por qué es importante: El Mar de Galilea ha sufrido repetidas sequías y niveles de agua peligrosamente bajos. El nuevo sistema puede elevar el nivel del lago hasta varios centímetros por mes. Israel, que ya es líder en desalinización, ahora está utilizando esa innovación para proteger uno de sus recursos naturales más importantes. Un paso trascendental para la seguridad hídrica, la sostenibilidad y el futuro del Kinneret. Mientras tanto Irán sufre de una sequía tan fuerte que hablan de evacuar Teherán.
Entre las crónicas más extrañas del siglo XVI figura la de Gregor Baci, un noble húngaro que desafió a la muerte de la forma más literal posible. Durante una batalla contra los turcos, una lanza le atravesó el cráneo, entrando por el ojo y saliendo por el otro lado de la cabeza. Cuando los supervivientes lo encontraron, no podían creerlo: Baci seguía de pie. El arma quedó incrustada, y los médicos, temerosos de que se desangrara o perdiera masa cerebral, optaron por serrar los extremos de la lanza en lugar de extraerla. A pesar del dolor constante, el noble vivió un año más, lo suficiente para hacerse retratar y dejar testimonio de su increíble resistencia. Durante siglos, muchos dudaron de su historia, hasta que en 1848 el destino repitió la hazaña. Un capataz estadounidense llamado Phineas Gage sobrevivió a una barra de hierro que le atravesó el cráneo por completo. Gage perdió un ojo, pero vivió doce años más, confirmando que lo que una vez pareció imposible… podía suceder. Ambos c...