En julio de 1945, un grupo de niñas de 13 años fue de campamento en Ruidoso, Nuevo México. Se bañaban alegremente en un río, sin saber que a pocos kilómetros, se acababa de detonar la primera bomba atómica del mundo: la prueba Trinity del Proyecto Manhattan. La chica que aparece al frente en la foto se llamaba Barbara Kent. Años después, contó lo que vivieron ese día: “De repente, una nube enorme apareció sobre nosotras. El cielo se iluminó de manera extraña, tanto que dolía mirarlo. Pensamos que era el sol, pero gigante.” Unas horas más tarde, empezaron a caer del cielo unos copos blancos. Las niñas, emocionadas, pensaron que era nieve. Se pusieron sus trajes de baño y jugaron en el río, riendo mientras se untaban “la nieve” en la cara. “Lo raro era que no estaba fría, sino caliente. Pero teníamos 13 años… y era verano.” Esos copos no eran nieve. Eran residuos radiactivos. A 64 km de allí, a las 5:29 a. m., había explotado la bomba. Nadie del pueblo fue advertido. Nadie fue evacuado....