Ir al contenido principal

LA MANO,LA VIDA, LA PLUMA... LA MANO, LA VIDA, LA PLUMA... ...cosas de la vida, que pasan,,...

LA MANO,LA VIDA, LA PLUMA...  LA MANO, LA VIDA, LA PLUMA... ...cosas de la vida, que pasan,,...
Tiramos de «la pluma» y nace un escrito para trasmitirlo. Igual con lo que otro puede decir y nos identificamos: lo brindamos y lo compartimos... Como algo más que nos hace saber que estamos. La fotografía o el dibujo lo capta... todos te abren las puertas de la imaginación. @AmonsuMontul -(aquelsoy)

FRENTE A LA -DOXA-: «EL CRITERIO»... que de niños vale; de adultos nos diferencia. (aquelsoy). AM

La epidemia del sueño ...


 




La epidemia del sueño que el mundo olvidó
Entre 1915 y 1926, una extraña sombra recorrió el mundo: la encefalitis letárgica, una enfermedad inflamatoria del cerebro que afectaba la mente y el cuerpo como si ambos fueran prisioneros del sueño.

Comenzaba con lo que parecía una gripe común: fiebre alta, dolor de garganta, cansancio extremo. Pero pronto llegaban los síntomas inquietantes: visión doble, movimientos cada vez más lentos, dificultades para hablar, dormir sin fin o quedar atrapados en un estado de catatonia. Era como si el cerebro, poco a poco, se desconectara de la vida.

La enfermedad golpeó con fuerza. Se calcula que más de medio millón de personas murieron. Los que sobrevivieron rara vez recuperaron su vitalidad: muchos quedaron en un estado entre la vigilia y el sueño, incapaces de volver a caminar o comunicarse con normalidad.

Y lo más desconcertante: después de 1926, la epidemia desapareció tan misteriosamente como había llegado, dejando apenas algunos casos aislados. Nunca se identificó del todo su causa.

Hoy, la encefalitis letárgica es recordada como la “epidemia del sueño”, un capítulo inquietante de la historia médica que aún desafía a la ciencia, y que nos recuerda lo frágil que puede ser la línea entre la conciencia y el silencio eterno.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ELLOS ... pura piedra.

... Y TODOS MIRARON EL SOL; y yo me fijé en los que teníamos al ladito y nadie los vio. Es natural, llevan siglos pasando desapercibidos... ellos siempre nos observan, no se si se asombran de que no los tengamos muy en cuenta. Sí, son viejos sabios, saben que son el origen del origen de todo... Los seres pétreos nos llevan siempre a donde vamos... VIDAS DE PIEDRA. #vidasdepiedra «fuente: de soda»

LECHE DE BURRA

  En el París de finales del siglo XIX, la desesperación llevó a soluciones impensadas. Cada año, más de seis mil niños eran abandonados en los hospicios de la ciudad. Muchos de ellos nacían con sífilis congénita, una enfermedad transmitida de madre a hijo durante la gestación o el parto. Las nodrizas no podían alimentarlos, pues el riesgo de contagio era altísimo. La lactancia artificial, por su parte, solía ser una sentencia de muerte. Fue entonces cuando el médico Joseph Marie Jules Parrot ideó un experimento inusual: en los jardines del Hospice des Enfants Assistés se levantó un establo con cabras y burras. Los bebés eran llevados allí y, sin intermediarios, mamaban directamente de las ubres de los animales. Contra toda expectativa, los resultados sorprendieron. Los niños alimentados con leche de burra tenían una tasa de supervivencia mucho mayor que aquellos alimentados con leche de cabra o métodos artificiales. Sin embargo, el sistema no pudo sostenerse: la producción de lech...

ESQUIZOFRENIA

  Yo soy la Esquizofrenia… y habito tu mente con susurros de caos: Al principio, estoy en silencio: un desequilibrio químico en tus neurotransmisores, un gen que se activa, un estrés que no supiste controlar. – Me filmo en tu corteza prefrontal y en tu sistema límbico, donde intervienen la dopamina y el glutamato. – Me nutro de situaciones extremas: traumas ¡nf4nt¡les, consumo de sustancias, privación de sueño. Y así comienza mi juego de espejos: • Te susurro voces que no existen, conversaciones que nadie más escucha. • Pinto tu realidad con delirios: crees que te siguen, que leen tu mente, que el mundo conspira. • Desordeno tu pensamiento: saltas de una idea a otra, te cuesta distinguir lo real de lo imaginado. ¿Por qué surgí en ti? 1. Porque tu carga genética decidió que fueras más vulnerable. 2. Porque un desequilibrio neuroquímico abrió la puerta a mis alucinaciones. 3. Porque el estrés y el aislamiento terminaron por darme fuerza. Pero puedes combatirme: • Con antipsic0t¡c0...